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Venciendo nuestras reacciones destructivas

Venciendo nuestras reacciones destructivas

Lectura Bíblica: Proverbios 12:13; 13:16; Santiago 1:2-4; 1 Pedro 1:6; Mateo 5:11, 12

Introducción:

Probablemente usted enfrenta situaciones en las que, producto de sus reacciones, ha terminado haciendo daño a otras personas, sin mencionar que usted mismo en su organismo sufre las consecuencias. Jorge Forero Vargas, presidente del Instituto para el Desarrollo de la Salud Emocional, explica que hay personas que han acostumbrado a su cerebro a responder de forma rápida a diferentes estímulos. “Cuando se ven sometidas a una situación particular en la que las cosas no salen como quieren tienen ataques de rabia que terminan causándoles mucho daño físico y emocional, y afectar a las personas de su entorno” (Diario El Tiempo. 12/07/2014. Colombia. Edición digital). ¿Es posible superar la crisis como consecuencia de nuestras reacciones airadas? Sin duda que sí, con ayuda de Dios. Él nos permite controlar nuestra forma de pensar y de actuar. ¡Hoy es el día de someternos en Sus manos!

I.- Nuestras reacciones evidencian si hemos sometido realmente las emociones a Dios

1.- Las reacciones descontroladas evidencian que no hemos sometido nuestras emociones a Dios (Proverbios 12:13; 13:16)

2.- Cuando no sometemos las emociones a Dios, lo ponemos de manifiesto con nuestros pensamientos y acciones (Proverbios 15:2)

3.- Las emociones que no hemos sometido a Dios, toman control de nuestras acciones y reacciones (Proverbios 18:13)

4.- No medir el alcance de nuestras palabras y reacciones demuestra que no hemos sometido las acciones a Dios (Proverbios 10:11, 13, 19; 18:21)

5.- Todos nosotros responderemos ante Dios por nuestras palabras y acciones (Mateo 12:37)

II.- Es necesario someter nuestras emociones a Dios para tener control de nuestras reacciones

1.- Someter nuestras emociones a Dios nos permite tener otra perspectiva de la vida, incluso de las circunstancias adversas (Santiago 1:2-4; 1 Pedro 1:6; Mateo 5:11, 12)

a.- Gozo aun cuando vienen momentos difíciles

b.- No permitir que nada ni nadie nos roben la felicidad que Dios desea para nosotros

2.- Las Escrituras nos enseñan que tenemos la capacidad de controlar nuestras emociones (Santiago 1:8; Efesios 4:26; Salmos 37:8)

3.- Las Escrituras nos enseñan que tenemos la capacidad de vencer sobre nuestras inclinaciones y deseos (Santiago 1:12)

4.- Si sometemos nuestras emociones en manos de Dios, Él nos concede la sabiduría para saber obrar en cada circunstancia (Santiago 1:5)

III.- Someter nuestras emociones a Dios nos permite  experimentar una vida plena

1.- Cuando sometemos nuestras emociones a Dios, hay unidad entre nuestros pensamientos y acciones (Proverbios 10:14)

2.- Cuando sometemos nuestras emociones a Dios, aprendemos a escuchar antes de reaccionar (Santiago 1:19, 20)

a.- Las emociones descontroladas dañan a las personas que amamos

b.- Las emociones descontroladas no glorifican a Dios

3.- Quien no somete sus emociones a Dios enfrenta crisis consigo mismo y en las relaciones con otras personas (Proverbios 18:2, 6, 7, 12, 20)

4.- Dios espera que le sometamos nuestras emociones (Efesios 4:31, 32; Colosenses 3:8-10)

5.- Dios desea que perseveremos en la decisión de someter nuestras emociones en Sus divinas manos (proverbios 18:15)

Conclusión:

Cuando sometemos a Dios nuestras emociones, comenzamos a tener control de nuestras reacciones y la calidad de vida, personal y espiritual, comienza a cambiar. Las Escrituras nos han enseñado la necesidad de someterle al Supremo Hacedor, nuestra forma de pensar y actuar. Hoy es el día para tomar la decisión. Jamás olvide que con ayuda de Dios, y como lo enseñan las Escrituras, podemos experimentar cambios que trascienden en el tiempo. ¡Dios nos asegura la victoria!


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